lunes, 25 de abril de 2011

¡No más viacrucis!

22 abril 2011
Es Viernes Santo y estamos a dos días de celebrar cuatro años de la despenalización del aborto en la ciudad de México. Con todo respeto a los creyentes, la cercanía de estos dos acontecimientos me obliga a subrayar la necesidad de exigir a los políticos que separen sus creencias religiosas de su función pública. Porque la mezcla de estas dos esferas es una amenaza para el ejercicio de las libertades de los ciudadanos, en especial de los derechos de las mujeres.
Desde el 26 de abril de 2007, los representantes de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal decretaron la reforma al Código Penal que despenalizó el aborto por decisión de la mujer hasta la semana 12 de gestación; con ello reforzaron la laicidad del Estado y, además, permitieron que las mujeres ejercieran el derecho a una maternidad libre, informada y responsable.
Hoy tenemos estudios que documentan lo ocurrido en estos años. Hay muy buenas nuevas por celebrar: hasta los primeros días de este mes, 56 mil 447 mujeres habían recibido un servicio seguro de interrupción legal de embarazo (ILE); otras 14 mil 400 que solicitaron el servicio no lo realizaron, lo que habla bien del servicio de consejería previo a la decisión, toda vez que asegura que a nadie se obliga a abortar, que la decisión de la embarazada es libre y que se cumple con los criterios de elegibilidad señalados por la ley. Llama la atención que no se ha reportado ningún caso en que la mujer embarazada decida dar en adopción a su bebé, a pesar de que se aborda como una de las tres opciones en la consejería; las otras son continuar el embarazo y hacerse madre, o bien recurrir a la ILE. Hay que saber que el método elegido por 70 por ciento de usuarias ha sido el uso del misoprostol, es decir, que se prefiere recurrir a un medicamento en vez del procedimiento quirúrgico, que ha sido la aspiración manual endouterina en el resto de los casos. El 75 por ciento son residentes del DF, 21 por ciento del estado de México, solamente 3 por ciento son de otros estados. Muchas embarazadas que viven fuera desconocen que todas las mujeres tienen derecho a recibir un servicio de ILE en la ciudad de México. Sesenta y siete por ciento tenían al menos un hijo, 26 un hijo, y 22 por ciento, dos hijos. El 6 por ciento son menores de 18 años; 98 por ciento de ellas acuden acompañadas por su madre.
Entre los datos sobresalientes está que en México se observa una de las menores tasas de reincidencia de ILE en el mundo, menos de uno por ciento, lo cual contrasta con el aborto legal en otras latitudes, como en Suecia, donde el porcentaje de repetición es de 38 por ciento, o en China, donde es de 38.5 (Manuel Mondragón y Kalb, Armando Ahued Ortega et al, El perfil de las pacientes de ILE en los servicios de la SS/GDF entre 2007-2010, Secretaría de Salud del DF, Population Council, INSP, México, 2001). El trabajo de médicos, enfermeras y trabajadoras sociales es un ejemplo de calidad y calidez: 85 por ciento reporta que el médico “la hizo sentirse cómoda”, 87 reporta que el médico “hizo lo adecuado para controlar el dolor”, 83 por ciento aceptó usar un método anticonceptivo después del procedimiento (Davida Becker et al, Percepciones sobre la calidad de los servicios de ILE: resultados de una encuesta, INSP, Population Council, Secretaría de Salud DF y Universidad de California en San Francisco, México, 2011).
Pero al norte del país ocurre lo contrario: las mujeres pasan un verdadero viacrucis comparable al de Cristo. A principios de este año el juzgado cuarto penal de Mexicali, Baja California, emitió una sentencia por 23 años de prisión a la joven Leslye por el supuesto delito de homicidio agravado por parentesco. Se trata de una joven madre que sufrió un aborto espontáneo en su segundo embarazo y que, al acudir en estado de extrema debilidad al hospital, el médico le levantó una orden de aprensión sin haber desahogado las pruebas y en clara violación a la presunción de inocencia. Ella lleva dos años viviendo en la cárcel, su proceso está en apelación; esperamos que el amparo lleve a la libertad de la joven y a la reparación del daño por parte del Estado para ella y su familia.
Los legisladores, el jefe de Gobierno y los secretarios de Salud del Distrito Federal han sabido separar las creencias religiosas de la función pública, a fin de garantizar la libertad de conciencia y el derecho a decidir de las mujeres. Otros políticos parecen confundirse. Cuando Felipe Calderón decide acudir a la beatificación de Juan Pablo II no debería hacerlo como jefe de Estado, porque la de Roma es una ceremonia religiosa. Confusiones como esas llevaron a panistas y priístas a promover leyes antiaborto en el interior de México. Las recientes declaraciones de Andrés Manuel López Obrador preocupan, porque si bien yo celebro como una recuperación de la ética en la política afirmar que “si somos buenos podemos ser felices”, es imperativo que evite el leguaje religioso: “tenemos que hacer a un lado el odio, la codicia y practicar el amor el prójimo”, las últimas tres palabras son tomadas del Levítico en la Biblia. En mi calidad de mujer del Movimiento de Regeneración Nacional le exijo que nos confirme su defensa del Estado laico y su compromiso con el derecho de las mujeres a decidir.

Valores ¿en la SEP?

8 abril 2011
Nadie como Javier Sicilia ha criticado tan severamente a los políticos y a los criminales de este país; en su carta abierta señala: “Estamos hasta la madre de ustedes, políticos (y cuando digo políticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes…), porque sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno (…) De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su pérdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido. Antiguamente ustedes tenían códigos de honor. No eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias. Ahora ya no distinguen. Su violencia ya no puede ser nombrada porque ni siquiera, como el dolor y el sufrimiento que provocan, tiene un nombre y un sentido. Han perdido incluso la dignidad para matar.”
El poeta relaciona la violencia con la falta de oportunidades educativas, entre otras cosas. Porque es muy lamentable que el desprecio por la educación haya llegado a excluir a la mitad de nuestros jóvenes (al cumplir los 15 años) y que ampliar la matrícula educativa no sea prioridad en el presupuesto. Tampoco lo son otras cosas elementales, como llevar agua potable a las escuelas (20 por ciento de las escuelas no cuentan con el preciado líquido), reparar el mobiliario escolar (16.7 por ciento de las bancas están deterioradas) o la higiene en los baños (29.6 por ciento).
Las prioridades de la SEP son otras: celebrar ostentosamente el bicentenario de la Independencia, regular engañosamente la distribución de alimentos chatarra en las escuelas, promover las telenovelas como recurso educativo o conmemorar con reuniones internacionales los 90 años de la SEP. Esta semana se realizó el Encuentro Educación y Valores para la Convivencia del Siglo XXI. Me parece oportuno analizar ¿cómo puede la escuela contribuir a la convivencia y reducir la violencia? El secretario de Educación no está de acuerdo con el poeta y periodista que perdió a su hijo; por el contrario, Alonso Lujambio rechazó que la pobreza conduzca a algunos grupos sociales a asociarse con el crimen organizado, pues “se trata de una decisión ‘moral’, basada en condiciones de libertad: nosotros queremos que los jóvenes rechacen esas opciones”. Yo comparto con Sicilia, y me pesa mucho, que la pobreza sea un factor crucial ligado a la violencia. Ciertamente no es el único, así que también comparto con Lujambio la necesidad de formar valores de convivencia y ejercicio de la libertad en la escuela.
Pero el discurso del secretario pasó a convertirse en un peligroso síntoma de simulación, cuando invita a Álvaro Uribe, nada menos que ex presidente de Colombia, para dar una conferencia magistral. ¿Acaso es el modelo a seguir de Lujambio? Espero que no, porque se trata de un presidente colocado por las fuerzas paramilitares y por los narcos de ese país, quien autorizó la instalación de bases militares de Estados Unidos en su territorio, quien además está acusado de múltiples asesinatos de jóvenes. Fue un mandatario que consideraba más peligrosas las drogas que las armas, que valoraba como inaceptable legalizar las drogas pero no regular el armamentismo, quien no hablaba de la pobreza ni de la falta de oportunidades como disparadores de la delincuencia. Uribe advirtió que si en las familias falla la formación de valores seguirá creciendo el crimen organizado y propone que ante la violencia, es la familia la institución que puede hacer el cambio, posición que compartió Margarita Zavala, participante de su mesa. Yo me pregunto, ¿cómo cambiar a las familias de los criminales? ¿Cómo podrán formar nuevos valores quienes han reclutado a los sicarios? Esos que, en palabras de Sicilia, han perdido la dignidad para matar. ¿Es en ellos en quienes quieren fincar la superación de la violencia?
En estos días salimos a tomar las calles muchos que, afortunadamente, no hemos tenido que ver el cuerpo destrozado de nuestro hijo. Algunas consignas de los jóvenes: “Violencia con violencia, también es delincuencia”, “No más sangre porque los estudiantes seremos trabajadores”, “La guerra de Calderón es el holocausto de los jóvenes”, “Fuera Calderón”, “Los asesinos están en Los Pinos... y en el Senado, y en la cancillería”, “Por nuestros hijos, por nuestros cuerpos”, “Estamos hasta la madre: Túnez, Egipto, Yemen y… México”, “Regulemos las drogas, Prohibición=Guerra”. Fuimos llamados por Javier Sicilia para intentar devolverle la dignidad a la nación, él nos sacó por un momento del shock, de la paralización sicológica en que nos encontramos todos después de más de 40 mil muertes. Como diría Noami Klein (The shock doctrine: the rise of disaster capitalism, Knopf, Canadá, 2007), la guerra del Estado contra el narcotráfico ha llevado a conmocionarnos y a doblegarnos, a colocarnos en un estado de shock ideal para ablandarnos, para que nos puedan imponer políticas y alistarnos, antes de que recobremos el equilibrio.

¿Partido o proyecto?

25 de marzo de 2011
Duele, duele en lo más profundo ver en lo que se han convertido los partidos políticos: son escombros, despojos que compiten con las imágenes dantescas que estos días nos llegan desde el norte de Japón.
El PRD no es ninguna excepción, las intestinas luchas por la presidencia en su Consejo Nacional parecen olvidar la función de los partidos políticos. Como partido de izquierda, tendría que encarnarse como una organización definida por la clase trabajadora, y por los excluidos, que son las masas de hoy. Pero está muy lejos, el partido ha perdido su base social, su orientación ideológica y hasta su estructura organizativa, por mencionar tres de las condiciones que, para Gramsci, definen un partido político. El posicionamiento ante los problemas de la sociedad, ante la inseguridad y la violencia, la desigualdad social, el retroceso en los derechos laborales y la derechización del país brillan por su ausencia en las tribus del PRD. No funcionan democráticamente sino burocráticamente, ejecutan pero no deliberan.
Lo que más duele es la falta de proyecto. Tal vez por eso nos levantó el ánimo el nuevo proyecto de nación que expuso Andrés Manuel López Obrador el domingo pasado en el Auditorio Nacional, el mismo día que en un hotel de Reforma se definía la mesa directiva del PRD, entre agresiones y desacuerdos violentos. La forma en que AMLO presentó el proyecto expresa un fondo político: recordaba su investidura como jefe de Gobierno del Distrito Federal y no como líder de la resistencia civil; formalmente vestido, habló con la seguridad de quien ha ejercido el poder público y ha ejecutado un programa gubernamental, esta vez con una propuesta que busca generar una revolución intelectual y moral, papel que Gramsci esperaba de un partido político. Fui testigo de un acto realizado de manera ordenada, organizada y pacífica, en la que un grupo de 35 intelectuales estaban sentados a espaldas del líder respaldando un proyecto que yo caracterizaría como integral y frontal a los principales problemas nacionales. Con elocuencia y conocimiento de causa, cinco oradores expusieron un proyecto más centrado en la promoción de los derechos económicos y sociales que en los culturales, pero increíblemente bien articulados: Armando Bartra, Víctor Flores Olea, Rogelio Ramírez de la O, Héctor Díaz Polanco y Raquel Sosa, minoría de mujeres, en el grupo total y en el de oradores, insisto, en política la forma es fondo, una desigualdad que señalo críticamente. Lorenzo Meyer, a quien tengo una especial admiración, no habló, recibió aplausos del público y él también aplaudía, selectivamente, ante algunas de las 50 acciones indispensables para la regeneración nacional que expuso AMLO. El entusiasmo no sólo se conectaba con la emoción individual sino con una esperanza colectiva que nos hacía falta: las ganas de cambiar el mundo. Lo nuevo del actual proyecto de nación es que fue corregido con base en las propuestas del proyecto alternativo en 100 foros de consulta estatales y sectoriales; observo asuntos que no estaban: la revolución de las conciencias y la restauración de la ética política inspirada en las ideas de Adolfo Sánchez Vázquez, la estrategia para la seguridad y en contra de la violencia, así como el rescate del derecho a la felicidad; les invito a leer directamente el texto original que ya está en venta en las librerías.
Aquí quiero llamar la atención sobre algunos asuntos muy puntuales, en especial los relativos a fortalecer el poder de la sociedad civil y el de los derechos humanos. Se habla de una nueva filosofía de vida que comience desde la micropolítica doméstica y alcance la organización comunitaria partiendo de las experiencias propias y de otros países de América Latina; se busca acceso universal al bienestar sin requisitos de formación académica, condición de género o racial, de idioma o de edad, de preferencia sexual, moral o política.
En el apartado número 10, que aborda el bienestar social y el derecho a la felicidad, celebro el rescate de este último derecho, del cual no se hablaba desde tiempos de George Washington o de José Martí. Se basa en reconocer el desmontaje del Estado y la disminución del gasto social que se encrudeció desde los años 80. Para garantizar el bienestar y la felicidad de los hombres y mujeres que habitan el territorio nacional se plantea la necesidad de refundar las instituciones públicas del país. Garantizar la vida desde el nacimiento hasta la muerte en condiciones aceptables, ojo, afirmar “desde el nacimiento” es reconocer que antes no hay titularidad como persona, lo cual sustenta el derecho a la maternidad voluntaria y se opone a las visiones de la derecha que defienden la vida “desde el momento de la concepción”. En seguida están todos los derechos económicos y sociales, se propone también garantizar el ejercicio de plenos derechos para las mujeres, los niños y los jóvenes, particularmente respecto a su integridad, seguridad y bienestar. Raquel Sosa habló del derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos, precisión que no apareció ni en el discurso de AMLO ni en la propuesta escrita, lo cual convendría precisar y darle mayor relevancia, porque los derechos sexuales y reproductivos siguen quedándose cortos en la propuesta.
Las 50 acciones son virtud de un proyecto que no se queda en “el qué” sino que incluye “el cómo”, sin embargo quedan abiertas algunas cuestiones: ¿Cómo fortalecer una política de bienestar en una economía globalizada y dependiente de transacciones internacionales de una sociedad mundial? ¿Cómo reconstruir el Estado social, cuando el Estado globalizado es más autoritario, cuando ha perdido su función como regulador del mercado y de los medios? ¿Tendríamos que inventar un nuevo sistema que sea independiente del Estado y de los partidos?

“Políticamente correcto”

11 marzo 2011.

Defender los derechos de las mujeres se ha vuelto “políticamente correcto”, adverbio y adjetivo que se aplican a temas ligeros o light, es decir, asuntos que a nadie molestan, y que tampoco comprometen. Esta semana, todos los políticos se ufanan de luchar contra la desigualdad de género. Hasta los gobernantes del PAN celebran el Día Internacional de la Mujer, como si se nos olvidara que han atentado de manera muy grave contra sus derechos: en los últimos 10 años han sido asesinadas más de 10 mil mujeres y niñas en el país, un promedio de 120 mil han sido violadas anualmente; han detenido los libros de texto y las campañas de educación sexual; y por principios, votan contra el derecho a la maternidad voluntaria. Qué decir de los gobernantes del PRI: Mario Marín encubrió a pederastas, en Chihuahua no ha habido voluntad para frenar los feminicidios, representantes de este partido rechazaron la alerta de género ante el patrón sistemático de violencia contra las mujeres del estado de México, mientras Enrique Peña Nieto presenta un paquete de reformas para proteger al sexo femenino por ser “una inspiración para el trabajo”, algo así como sus musas; al colmo se llegó con la presidencia de Beatriz Paredes, cuando sus legisladores se pusieron de acuerdo con los obispos y arzobispos para cambiar 17 constituciones estatales para poder perseguir y encarcelar a las mujeres que recurren al aborto. En las últimas décadas, los políticos del PRI y del PAN han buscado la legitimidad de la Iglesia católica y han ido filtrando el narcotráfico en las esferas gubernamentales, hasta llegar a la actual militarización y violencia que tanto ensombrece nuestra vida cotidiana.
Las indígenas son las principales víctimas. En el sexto Encuentro Continental de Mujeres Indígenas de las Américas, celebrado esta semana en la comunidad nahua de Hueyapan, ellas reconocieron que el camino es largo y las tareas inmensas. Su agenda busca incidir desde lo local hasta lo global en la articulación y el liderazgo que representa la inclusión de género, expusieron su indignación por la creciente militarización de los territorios indígenas, pidiendo la salida de las fuerzas castrenses en esas zonas. Exigen castigo para los militares que abusan de mujeres indígenas: recordaron a Ernestina Ascencio Rosario, violada por militares en febrero de 2007, según se desprende del informe del perito médico forense; así como el caso en Guerrero donde la justicia mexicana exhibió sus aberraciones ante la violación y las torturas, cometidas por soldados en 2002, contra Inés Fernández y Valentina Rosendo. Además demandan derechos sexuales y reproductivos: acceso a la información con enfoque intercultural y metodología apropiada sobre los derechos a la salud sexual y reproductiva, acciones de prevención y acceso a los métodos anticonceptivos, certificar los partos atendidos por parteras así como el registro de nacimiento e identidad legal, incorporar en la currícula escolar la educación sexual y reproductiva con enfoque diferencial con acompañamiento de mayores y sabias indígenas.
Los únicos políticos que han ampliado el ejercicio de los derechos de las mujeres más allá del discurso “políticamente correcto” son quienes gobiernan la ciudad de México desde hace 13 años. Acorde a la plataforma del PRD en esta ciudad de vanguardia, la mitad de las secretarías de Estado han estado encabezadas por mujeres, desde el 2000 se abrió el acceso a un aborto seguro y expedito en casos de violación, salud y riesgo de vida; en 2007 se aprobó la interrupción legal del embarazo por decisión de la mujer, hasta la semana 12 de gestación; se publicó el libro Tu futuro en libertad para informar a adolescentes sobre sus derechos sexuales y reproductivos; se legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo; se reglamentó la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia del Distrito Federal, se modificó el Código de Procedimientos Penales para garantizar la seguridad física y sicoemocional de las mujeres que viven en situación de violencia, quienes cuentan con atención integral médica, sicológica y acompañamiento jurídico con abogadas especializadas; en el Metro y en las 16 delegaciones del Inmujeres DF operaran módulos de atención y denuncia de abusos sexuales; y se trata de una entidad donde la planeación presupuestal se diseñó con perspectiva de género.
Cien años de conmemoración del Día Internacional de la Mujer fueron necesarios para transformar un tema controversial en “políticamente correcto”, por eso es oportuno recordar que es la agenda de la izquierda: en 1911 delegadas de la segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague acompañaron la propuesta de la dirigente comunista alemana Clara Zetkin, y sumaron esfuerzos en la lucha por los derechos de las trabajadoras, por el derecho al voto y por un frente común contra la discriminación.
La reforma constitucional en materia de derechos humanos que acaba de aprobar el Senado tiene que transformarse en políticas públicas para garantizar la igualdad y dignidad de todos y todas, alcanzando a las indígenas y menores de edad, a pobres y ricas, creyentes y no creyentes, y a quienes tienen diferentes preferencias sexuales, como se agregó al primer artículo de nuestra ley suprema. Para ejercitar nuestros derechos las mujeres necesitamos gobiernos de izquierda que no hagan alianza con las derechas, para ir más allá de la letra y de los bonitos discursos, esos que sólo suenan con motivo del Día Internacional de la Mujer.

viernes, 25 de febrero de 2011

De racismo, clasismo y derechos reproductivos

De racismo, clasismo y derechos reproductivos
25 de febrero 2011

El republicano Mike Pence, de la Cámara de Representantes, presentó una iniciativa para cortar los fondos federales que se destinaban a Planned Parenthood of America (PPA), organización que comenzó hace 95 años cuando Margaret Sanger, una enfermera neoyorquina, fue a dar a la cárcel por ofrecer los primeros servicios de “control natal” en el continente. Eran tiempos en que el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos estaba ligado a reivindicaciones como el derecho al divorcio y al voto femenino.
Históricamente, Planned Parenthood of America ha sido blanco de ataques muy violentos, los cuales también se han perpetuado hacia otros países de su red internacional de pertenencia: la International Planned Parenthood Federation (IPPF), cuyo miembro en México es Mexfam. La PPA ofrece en EU servicios integrales de salud sexual y reproductiva que incluyen anticoncepción y nuevas tecnologías para mujeres y sus parejas, consejería y educación sexual integral para adolescentes, prevención y detección del cáncer cérvico uterino, de ITS, de VIH/sida y de VPH.
También brinda servicios de aborto seguro desde 1973, después del caso Roe versus Wide, en que el derecho a la privacidad se extendió para que las mujeres estadunidenses pudieran acceder al aborto, lo cual costó que algunos de sus médicos fueran asesinados por los defensores de los “no nacidos” o “pro-lifers” (grupos pro-vida). En los años 80 del siglo anterior sobrevivió pese a las políticas anti-choice y de castidad para adolescentes impulsadas por Mr. and Mrs. Reagan y, en la primera década del presente siglo, PPA resistió los embates de George W. Bush y los congresistas republicanos, quienes congelaron los fondos internacionales para la salud reproductiva y suspendieron el financiamiento federal a los servicios de aborto en Estados Unidos. Hasta hoy, PPA mantiene servicios de salud reproductiva con fondos federales y ha logrado sostener los servicios de aborto con fondos de donantes particulares y activistas. Médicos y personal de salud de los centros de PPA siguen siendo víctimas de los pro-lifers, en la era de Bush recibieron 40 bombazos, 406 actos de acoso, 112 asaltos, tres secuestros y 16 intentos de asesinato.
Los pro-lifers, a quienes nunca les han preocupado las madres embarazadas ni violadas, tampoco el destino de los hijos no deseados, han difundido mentiras sobre supuestos efectos traumáticos y hasta cancerígenos en quienes se realizan un aborto. Pero desde 1989, la American Psychological Association y la American Psychiatric Association concluyeron que el aborto legal no crea daño sicológico. Algunos efectos emocionales del aborto son relativamente benignos: representa una experiencia de maduración para algunas mujeres, la mayoría tendrá hijos más tarde, quienes acceden a un aborto suelen tener mayor autoestima que las que se niegan a terminar un embarazo no deseado, el efecto depresivo post-aborto es menor (se presenta en 20 por ciento de casos) que el efecto post-parto (en 70 por ciento). Seis meses después del aborto la experiencia se asimila, sin embargo, 95 por ciento de quienes dieron en adopción un hijo no deseado presentan angustia y sentimientos de pérdida, hasta 15 años después de haberlo hecho. Otros estudios longitudinales reportan baja calidad de relación a lo largo del ciclo de vida, entre madres e hijos no deseados. Los factores relacionados con efectos sicológicos severos del aborto son: retraso al solicitar el aborto, aborto forzado ante un embarazo deseado, depresión y problemas siquiátricos prexistentes, percepción conflictiva hacia el aborto y situación de ilegalidad.
El más reciente número de New England Journal of Medicine reporta un estudio longitudinal que demuestra que no hay evidencia de problemas mentales post aborto. Se estudió a mujeres danesas que se realizaron por primera vez un aborto en el primer trimestre del embarazo en comparación con quienes tuvieron su primer hijo durante 1995 y 2007. Se encontró que la tasa de contacto siquiátrico no varía al comparar nueve meses antes y 12 meses después del aborto, y sin embargo aumenta en las mujeres que dieron a luz un hijo (Trine Munk-Olsen et al, N Eng J Med 2011, Jan 27; 364 (4): 332-339).
Anualmente 3 millones de mujeres, hombres y adolescentes obtienen servicios médicos y de salud reproductiva en los centros de PPA, más de 1.2 millones de adolescentes reciben educación sexual, un millón de mujeres, hombres y adolescentes de otros países reciben servicios en sus programas de apoyo internacional y más de 15 millones recibe información y orientación en uno de los más didácticos portales electrónicos de la red: www.plannedparenthood.org.
El presidente Obama suspendió en el tercer día de su mandato la ley mordaza, la cual prohibía el financiamiento y la defensa del aborto en el mundo. Sin embargo, la nueva mayoría de republicanos alcanzada en las votaciones intermedias ha fortalecido a las huestes fundamentalistas. Hoy buscan terminar con los servicios de las clínicas de PPA, un mes después de rechazar la iniciativa de Obama para el acceso universal a servicios de salud. De eso se trata, de limitar los derechos de quienes tienen menores ingresos: los hispanos y la gente de color. La reforma no contempla qué pasará con las 1.85 millones de mujeres pobres que reciben servicios médicos y de salud reproductiva en las clínicas de PPA, pero nos confirma que el racismo y el clasismo están detrás del persistente ataque contra los derechos sexuales y reproductivos.
Nota: Felicitaciones a Joaquín Vargas por saber rectificar y un abrazo a Carmen Aristegui por su regreso.

martes, 22 de febrero de 2011

¡Para la libertad!

¡Para la libertad!

11 de febrero 2011

“Sin duda todo está muy bien, y todo está muy mal, sin duda”. Así se expresó Pablo Neruda en su conocido poema No tan alto. “Sin duda hay libertad, y no hay libertad, sin duda”, diré hoy, robándome las palabras del maestro.

Tal como afirma Raymundo Canales, del Colegio de Bioética, el despido intempestivo de una de las periodistas más éticas de nuestro país provoca que queden en evidencia tanto las intenciones como las conductas de los actores políticos –si juzgamos como Kant, la bondad por sus resultados–: “Equivocada o no, Carmen Aristegui no violó el código de ética porque nunca sostuvo como verdad el rumor difundido por los legisladores del PT, sino que planteó la duda y opinó que la oficina de la Presidencia debería dar alguna respuesta. Expresar una opinión nunca debería resultar en una sanción como el despido, porque es parte del ejercicio democrático. ¿No sería una conducta ética de Joaquín Vargas, propietario de MVS, analizar los motivos de un legislador para destruir una sesión de la Cámara de Diputados y hacerse notar, en vez de correr a la periodista que da la nota? ¿No tendría un efecto positivo que pudiéramos atestiguar los argumentos del debate y darle la palabra a los involucrados en la mesa de la misma Carmen? Habrá que revisar las consecuencias del despido, empezando por la irritación social, y el flaco favor que le están haciendo al personaje bajo estas circunstancias”.

En las calles ya suena la protesta social. “¡Libertad! ¡Libertad de expresión!”, gritaba eufórica la gente frente a las oficinas de MVS Radio el martes pasado. Cargan la foto de Carmen Aristegui: “¡NO + censura!”, réplica del cartel de Alejandro Magallanes que nos convoca en últimas fechas: “¡No + sangre!” Porque la violencia en este país toma diferentes rostros: el de la sangre, el de la mordaza, el del silencio. Habla gente a quien ella siempre dio voz en la primera edición de Noticias MVS: “¡No queremos sangre! ¡No queremos Ejército en las calles! ¡Queremos libertad de expresión! ¡El pueblo callado jamás será escuchado! ¡Tengo derecho a información veraz y oportuna! ¿Hablar con la verdad es un delito? ¡Carmen, regresa! ¡Todos somos Carmen!” Con mayor beligerancia se dirigen a la radiodifusora: “MVS, confiamos en ustedes y nos fallaron. ¡Creímos que les gustaba la verdad! ¡Que le pidan perdón a Carmen! ¡Vendidos¡ ¡Lambiscones! ¡Agachones! ¡Sinvergüenzas! MVS: Me Vale Sorbete. MVS, ¿quieres otro Egipto?”

La propia Carmen confirmó que existieron presiones de parte del gobierno federal para que la empresa diera por terminado su contrato laboral. Yo espero que no lleguen a bloquear Internet para evitar movilizaciones, emulando a Hosni Mubarak. ¿Cuántos periodistas, cuántos jóvenes y, sobre todo, cuántos movimientos sociales van a tomar renovada energía por la imposición de una mordaza en boca de quien representa “la vanguardia del periodismo libre”? Tal como calificó Virgilio Caballero a Carmen Aristegui: “no solamente por su profundidad y valentía sino por su inmensa capacidad de análisis, que nos ayuda a pensar juntos, ella es lo opuesto al periodismo entregado al poder, aquel que busca evitar que la gente piense”. ¡La inteligencia está en la resistencia!, así recibieron en el mitin a los comunicadores del Frente Nacional de Periodistas por la Libertad de Expresión, del Sindicado Independiente de Trabajadores de La Jornada, de la delegación sindical de Radio Educación, del Sindicato Único de Trabajadores de Notimex, del Sol de Puebla, de la revista Contralínea. “¡Carmen, los periodistas te apoyamos! ¡No a la censura! Carmen, los periodistas de La Jornada ¡estamos contigo! ¡Exigimos que Carmen Aristegui y su equipo regresen a la primera edición del noticiario de MVS Radio”.

“Este despido arbitrario –expresó el representante de la Fundación Manuel Buendía– lastima y agravia el derecho a la información de la gente y de quien tiene el respaldo de sus escuchas y del periodismo libre, porque el de Carmen es un periodismo comprometido, íntegro, ético y profesional.”

Ahí revive y se renueva el movimiento de resistencia civil: “¡Fuera Calderón! ¡Calderón es un empleado que la paz nos ha quitado! ¡Carmen sí, borrachos no! ¡Va a caer! ¡Va a caer! ¡El espurio por borracho va a caer! ¡Lo que en el rico es alegría y en el pobre es borrachera, en Calderón es represión! ¡Alcoholímetro a Calderón!” Y cobra mayor fuerza el movimiento del Sindicato Mexicano de Electricistas: “¡Se ve, se siente, el SME está presente! ¡Con orgullo y dignidad, con el SME hasta vencer! ¡Regresen nuestro espacio, regresen el país que están secuestrando! ¡Gobierno fascista, te tenemos en la lista!”

Ahora que Joan Manuel Serrat vino a celebrar los 100 años del nacimiento de Miguel Hernández, del poeta encarcelado por escribir contra el régimen fascista de Franco, esperamos que dedique a Aristegui sus próximos conciertos en México: “¡Para la libertad!, sangro, lucho, pervivo. ¡Para la libertad! Mis ojos y mis manos, como un árbol carnal, generoso y cautivo ¡doy a los cirujanos! Porque donde unas cuencas vacías amanezcan, ella pondrá dos piedras de futura mirada y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan, en la carne talada (…) Retoñarán aladas de savia sin otoño, reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida. Porque soy como el árbol talado que retoña, ¡aún tengo la vida!” Carmen es libre, aún tiene la vida. ¡Que viva Carmen Aristegui!

Sábado 12 a las 12, todos al mitin en Mariano Escobedo 532, MVS Radio.


sábado, 29 de enero de 2011

Ni escuela ni trabajo ni derechos sexuales

Ni escuela ni trabajo ni derechos sexuales

28 de enero de 2011

La nueva iniciativa anticondón que presentó la diputada panista Paz Gutiérrez Cortina a la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados se apoya en falsedades y en graves lagunas de ignorancia sobre la probada eficacia preventiva del condón de látex; subestima a los menores de 14 años al considerar que son incapaces de manejar evidencia científica y, por si fuera poco, los discrimina y violenta al negarles el derecho a la información.

La reforma propuesta a los artículos 309 y 310 de la Ley General de Salud está fundamentada en falsedades:

1. Es falso que “los estudios hayan comprobado que el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH/sida) atraviese los poros de látex del condón”.

La evidencia demuestra lo contrario. Estudios de laboratorio han comprobado que los condones de látex proporcionan una barrera impermeable a partículas del tamaño del VIH, base teórica para la protección. Cuando se usan correcta y consistentemente los condones de látex son sumamente efectivos en prevenir la transmisión sexual del VIH/sida, la infección sexual con mayor mortalidad. Los condones bloquean la transmisión y adquisición de infecciones de transmisión sexual al evitar el contacto entre el pene del usuario de condón y la piel, mucosa y secreciones genitales de su pareja. El mayor grado de protección del condón es a infecciones transmitidas por secreciones genitales como el VIH/sida y existe un grado menor de protección a las infecciones por virus del papiloma humano (VPH) o el herpes genital, porque estas últimas también pueden ser transmitidas por exposición a las áreas de la piel o a mucosas que no cubre el condón. Los estudios epidemiológicos buscan medir el efecto protector de los condones comparando el riesgo de transmisión de infecciones entre usuarios de condón con los no usuarios. Numerosas investigaciones de parejas discordantes (donde sólo uno de sus miembros está infectado) han demostrado que el uso consistente de condones de látex es sumamente efectivo en la prevención de la adquisición de la infección de VIH (Male Latex Condoms and Sexually Transmitted Diseases, Fact Sheet for Public Health Personnel, Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta.)

2. Es falso que el condón “tiene un elevado número de fallas que van de 12 a 50 por ciento para prevenir embarazos”.

Los condones masculinos tienen de 85 a 98 por ciento de efectividad en la prevención de un embarazo; la mayor efectividad es cuando se usan de manera consistente y correcta. (Criterios de elegibilidad de métodos anticonceptivos, Organización Mundial de la Salud, 3ª edición, 2005.)

Es inadmisible que una reforma legal pretenda evitar que la publicidad señale con precisión los grados de efectividad del condón y oriente sobre las formas de controlar los factores de riesgo, y proponga, en cambio, engañar y asustar a la gente difundiendo mentiras. Y más, la reforma subestima y discrimina a las personas menores e intenta censurar información científica. Propone que: la publicidad de preservativos “no podrá dirigirse a menores de 14 años”; que “en televisión y radio sólo podrá difundirse a partir de las 22 horas” y que “en el cine podrá difundirse únicamente en películas para adultos, correspondientes a las clasificaciones C y D”.

Se violenta el derecho constitucional a la igualdad, artículo 1º: “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad (…) o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”, así como el derecho a la información contemplado en el 4º constitucional y en la Convención de los Derechos del Niño: artículo 13: “El niño tendrá derecho a la libertad de expresión; ese derecho incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir información e ideas de todo tipo”.

Está documentado que saber del condón no acelera el inicio de las relaciones sexuales y que el acceso a información preventiva tiene mayor probabilidad de influir en los hábitos culturales cuando se difunde a edades más tempranas, y sabemos que los jóvenes que hoy utilizan el condón son quienes escucharon la publicidad desde su etapa infantil. (Douglas Kirby Ph.D, “Research Findings on Programs to Reduce Teen Pregnancy”, 2001).

La exclusión y el mal trato a las personas menores está alcanzando grados alarmantes: ni escuela ni trabajo ni derechos sexuales. ¿De qué se trata?.